La Iglesia Oriental celebra esta fiesta desde el siglo VI. El
año litúrgico bizantino empieza con la Natividad de María, que se celebra el 8 de
septiembre y termina con la
Dormición, que se celebra el 15 de agosto.
La fiesta de la Natividad de María fue
introducida en Occidente hacia el siglo VII.
La fiesta tiene la
alegría de un anuncio premesiánico.