En
octubre de 1717, la comitiva del gobernador de Sao Paulo, Pedro de
Almeida, viajaba hacia Minas Gerais por el valle del río Paraiba do
Sul y la ciudad de Guaratinguetá. Los habitantes de esta ciudad
quisieron celebrar una fiesta en su honor y los pescadores se
subieron a sus barcas para reunir la mayor cantidad de peces para el
evento.
