jueves, 21 de mayo de 2026

156.- 21 DE MAYO: SIETE PALABRAS DE MARÍA

  1ª.- ¿Cómo será esto, pues no conozco varón? (Lc 1,34)

Es la pregunta que hace María al ángel que le anuncia que va a ser madre. Ella no lo entiende, porque no conoce varón, es decir, no ha tenido ni piensa tener relaciones íntimas con un hombre.

¿Cómo podrá ser madre? Los caminos y los misterios de Dios, con frecuencia, nos parecen imposibles. María queda tranquilizada en virtud de la fe, no porque entienda la respuesta del ángel: La virtud del altísimo te cubrirá con su sombra, sino porque se fía totalmente de Dios.                                              Muchas veces, lo impenetrable a la ciencia lo descubre la fe.

2ª.- He aquí la esclava del Señor. Hágase en mí según tu palabra. (Lc 1, 38)

La humildad y la disponibilidad de María a secundar los planes de Dios se ponen de manifiesto. Yo soy la esclava. No discuto lo que no entiendo. Me fío del Señor. Hágase en mí según tu palabra.                                                                                                           En nuestra vida de cristianos, cuántas veces nos revelamos y nos ensoberbecemos porque queremos entender, queremos comprobar, como Santo Tomás. Sin embargo, el que pretende entender y comprobar no busca profundizar o arraigar su fe sino adquirir la certeza de la ciencia.                                                        La ciencia humana no siempre posee la verdad, la fe sí, porque radica en la verdad de Dios.

3ª.- Entró María en casa de Zacarías y saludó a Isabel. (Lc 1,40)

De algunas personas se suele decir que “son la alegría de la casa” porque cuando están todo es alegría, todo es felicidad. Algo parecido debió ser María, por lo que cuenta San Lucas: ”En cuanto oyó Isabel el saludo de María, el niño saltó en su seno e Isabel se llenó del Espíritu Santo” (Lc 1,41)                                        La presencia de María llenó de júbilo a su prima Isabel quien recibió, a través de María, el mejor de los regalos para su futuro hijo, Juan el Bautista, Isabel quedó llena del Espíritu Santo y su hijo fue santificado con ella.                                                                        La devoción a María es el mejor camino para recibir al Espíritu.

4ª.- Mi alma engrandece al Señor. (Lc 1,46)

María ha dado un paso más en la comprensión de lo que en ella ha hecho el Señor. Su espíritu salta de gozo por las maravillas que el Altísimo ha obrado en ella. Su seno se ha convertido en la mansión de Dios, su carne ha servido para dar la vida humana al Hijo del Altísimo. María está poseída por unos sentimientos que la conmueven y le lanzan a cantar las grandezas de Dios.         Ella, la pequeña, la humilde doncella, la que quería pasar desapercibida, ha atraído la mirada del Dios Omnipotente.    Dios derriba de su trono a los potentados y ensalza a los humildes.

5ª.- Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? (Lc 2, 48)

No es un reproche. María sigue siendo y portándose como una esclava al servicio de su Señor. Nada de lo que haga su hijo está mal hecho. Pero es Madre, y no comprende, no sabe por qué se ha quedado en el templo, mientras ella y José volvían a Nazaret. María no comprende, pero se fía. María vive de la fe en Dios, de la confianza en su hijo. María guarda estos sentimientos en su corazón.                                                                                                            No siempre comprendemos los caminos de Dios, pero siempre debemos fiarnos de su amor.

6ª.- No tienen vino. (Jn 2, 3)Como mujer y como madre está pendiente de todos los detalles. Nada se le escapa, nada queda fuera de su ámbito de protección. Los novios se han quedado sin vino a la mitad de los festejos dela boda.¡Vaya despiste! María sufre anticipadamente la vergüenza que van a pasar los novios ante todos los invitados y pone de su parte todo lo que tiene para poner remedio: Habla con su Hijo.                                   La hora de que el hijo se presente en sociedad como Hijo de Dios no ha llegado todavía; pero María, como madre, insiste y ve en la mirada la complicidad del hijo. La petición de la madre es escuchada por el corazón del hijo.

7ª.- Haced lo que Él os diga. (Jn 2,5)

Nadie se ha dado cuenta de lo sucedido, sigue la alegría de la fiesta. Los invitados a la boda beben, cantan y bailan. María, como quien no hace la cosa, medio a escondidas, llama a los servidores y, mirando a Jesús, les dice: Haced lo que Él os diga. Llenas las tinajas de agua, al sacarla resultó ser el mejor vino de toda la fiesta.                                                                                                  María da, siempre y a todos, el mejor consejo:                            Haced lo que Él os diga.

miércoles, 20 de mayo de 2026

155.- 20 DE MAYO: LA MATERNIDAD ESPIRITUAL DE MARÍA

 


                                             

Introducción: La relación madre – hijo queda establecida por la transmisión de la vida; somos hijos de nuestra madre porque a través de ella recibimos la vida. Lo mismo sucede en la transmisión de la vida espiritual.

martes, 19 de mayo de 2026

154.- 19 DE MAYO: MARIA JUNTO A LA CRUZ DE JESÚS

  

“Estaban junto a la cruz de Jesús su Madre y la hermana
de su Madre, María la de Cleofás y María Magdalena. Jesús, viendo a su Madre y al discípulo a quien amaba, que estaba allí, dijo a la Madre: Mujer, he ahí a tu hijo. Luego dijo al discípulo: He ahí a tu Madre. Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa” (Jn 19, 25-27

lunes, 18 de mayo de 2026

153.- 18 DE MAYO: MARÍA EN EL EVANGELIO DE SAN JUAN

 

 Introducción: 
Juan es el evangelista teólogo que, basándose en acontecimientos históricos, busca el significado que la fe descubre en la historia. El simbolismo de Juan no se superpone a la historia, sino que es la dimensión teológica profu
nda que él da a esos sucesos reales. 

domingo, 17 de mayo de 2026

152.- 17 DE MAYO: MARÍA COLABORADORA EN LA OBRA DE JESÚS

 

                                              

Ante la imposibilidad de analizar todos los textos bíblicos en los que María aparece como implícita colaboradora de la obra de su Hijo, me voy a limitar a  tres pasajes de San Lucas en los que se nos muestra esta colaboración.

sábado, 16 de mayo de 2026

151.- 16 DE MAYO: MARÍA EN LOS EVANGELIOS DE LA INFANCIA

 

El papel de María en la tradición cristiana queda esbozado en la Sagrada Escritura.
En los primeros años, tras la muerte y resurrección de Jesús, los apóstoles centraron su predicación en el ministerio de Jesús, desde el bautismo hasta su muerte y resurrección (Hch 10,37ss), porque lo más urgente era dar testimonio de la vida, muerte y resurrección del Señor. Más tarde se incluye a María en la predicación de los Apóstoles con relatos de la anunciación, el nacimiento y la infancia de Jesús.

viernes, 15 de mayo de 2026

150.- 15 DE MAYO: LOS PARIENTES DE JESÚS

 

Veamos dos textos del evangelio de San Marcos en los que aparecen los parientes de Jesús.



Texto 1º: Después de la elección de los doce, Jesús fue con ellos a Nazaret y “llegados a casa, se volvió a juntar la muchedumbre,   tanta que no podían ni comer. Se enteraron sus parientes y fueron a hacerse cargo de él, pues decían: Está fuera de sí”. (Mc 3, 20-21)

Texto 2º: “Llegaron su madre y sus hermanos y desde fuera le mandaron llamar. Estaba la muchedumbre sentada a su alrededor y le dijeron: Ahí fuera están tu madre y tus hermanos, que te buscan. Él les respondió: ¿Quién es mi madre y mis hermanos? Y echando una mirada sobre los que estaban sentados en derredor suyo, dijo: He aquí mi madre y mis hermanos. Quien hiciere la voluntad de Dios, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre”.(Mc 3, 31-35)

jueves, 14 de mayo de 2026

149.- 14 DE MAYO: LOS "HERMANOS" DE JESÚS

  

¿Tuvo hermanos Jesús? ¿Qué dicen los textos sagrados?
Veamos los diferentes textos y el comentario correspondiente:

Primer texto: Mateo 1,25: No la conoció hasta que dio a luz a su hijo”.
Según algunos, este versículo da a entender que, nacido Jesús, María y José tuvieron relaciones maritales. Si se añade que el mismo evangelista, en 12,46 habla de los “hermanos“ de Jesús, esta interpretación toma más fuerza.
Comentario: La intención de San Mateo, en todo el texto sobre el nacimiento de Jesús (1, 18-25) está centrada en dar testimonio de que Jesús fue concebido por obra del Espíritu Santo, sin concurso de varón. Lo que sucedió después del nacimiento no entra en su perspectiva, él constata que hasta ese momento no hubo relaciones sexuales, pero no indica, ni siquiera implícitamente, que las hubiera después.

Segundo texto: Lucas 2, 7: .. y dio a luz a su hijo primogénito”.
Comentan algunos: Si Jesús fue el primogénito, es que después tuvo más hijos.
Comentario: El vocablo “primogénito” no implica que haya más hijos. El griego prototokon y el hebreo bekor indican el primer hijo de una madre, el cual pertenece a Dios y debe ser rescatado (Ex 13, 2). Primogénito tiene un sentido técnico legal y se aplica al primer hijo que nace, haya o no otros que nazcan después.

Y en tercer lugar, un grupo de textos que hablan de: Los “hermanos” de Jesús. Son éstos:
Mt 12, 46: “Tu madre y tus hermanos están fuera y desean hablarte”.
Mt 13, 55: “¿No es este el hijo del carpintero? ¿Su madre no se llama María y sus hermanos Santiago y José, Simón y Judas? ¿Sus hermanas no están entre nosotros?”
Mc 3, 31: Vinieron su madre y sus hermanos y, desde fuera, le mandaron llamar”.
Mc 6, 3: ¿No es [éste] el carpintero, el hijo de María, el hermano de Santiago y José, de Judas de Simón? ¿Sus hermanas no viven aquí entre nosotros?
Lc 8, 19: “Vino su madre con sus hermanos y no lograron acercarse a él a causa de la muchedumbre”.
Jn 2, 12: “Bajó a Cafarnaún con su madre y sus hermanos
Jn 7,3: Dijéronle sus hermanos: Sal de aquí y vete a Judea”
Jn 7,5: Ni sus hermanos creían en Él”
Hech 1, 14: “Todos perseveraban unánimes en la oración con algunas mujeres, con María, la Madre de Jesús y con los hermanos de éste”.
1 Cor 9,5: “¿No tenemos derecho a llevar en nuestras peregrinaciones una hermana, igual que los demás apóstoles y los hermanos del Señor y Cefas?”
Gal 1, 19: “A ningún otro de los apóstoles vi, si no fue a Santiago, el hermano del Señor”.

Comentario: La palabra hermanoes traducción de la griega adelfosy de la hebrea ah” que pueden significar hermano carnal, primo o pariente, ya que en hebreo y en arameo no hay términpara decir primo.
a) A Lot se le llama “hermano de Abraham” (Gen 14, 14) cuando realmente es su sobrino (Gen 12,5); a Jacob se le llama “hermano de Labán(Gen 29, 15, y realmente era su tío (Gen 29, 13) porque Labán era hermano de Rebeca, madre de Jacob (Gen 25, 20).
b) Nada tiene de extraño que, en las catequesis del primer siglo, se llamase hermanos a los primos y parientes de Jesús y que los traductores lo tradujesen por “adelfos”.
c) Por otra parte, nada hay que sugiera que María tuvo otros hijos, además de Jesús. Al contrario, todos los indicios prueban que no los tuvo.
d) Cuando Jesús fue hallado en el templo a los doce años de edad, aparece como hijo único de María (Lc 2,41-52)
e) En ningún sitio de los evangelios aparece la frase “hijos de María”, aplicada a los supuestos hermanos de Jesús. Es más, los que aparecen como tales, deben se mayores que Él, pues se
permiten aconsejarle (Jn 7,3-4). Pero, Jesús fue el hijo primogénito de María.
f) En Mc 6, 3 se llama a Jesús ho Hiyios Marias”: el Hijo de María. En el supuesto de más hijos, Jesús no sería el hijo (artículo determinado), sino un hijo (artículo indeterminado) de María. El artículo determinado, en griego y en español, indica unicidad. Esto indica que no había ningún otro hijo y, en consecuencia, la palabra “hermano” en este versículo debe ser traducida por primo pariente.
g) El argumento concluyente es que los llamados hermanos” de Jesús, según Mt 13, 55 son Santiago y José, Simón y Judas. Santiago y José, según Mc 15, 40 son hijos de María la de Cleofás.
Esta María de Cleofás pudo ser hermana de la Virgen; en cuyo caso, Santiago y José serían primos de Jesús y no hermanos en sentido estricto.
En Mt 27, 55-56 se lee: Había almuchas mujeres que habían seguido a Jesús para servirle, entre ellas María Magdalena y María la madre de Santiago. Que esta María, madre de Santiago y de José no es María, la madre de Jesús, lo aclara San Juan, 19,25, cuando dice: Estaban junto a la cruz de Jesús su Madre, y la hermana de su madre María la de Cleofás y María Magdalena”.
Sabemos, por tanto, que María la de Cleofás era pariente de la Virgen María, sin determinar el grado de parentesco, pudo ser hermana, prima o cualquier otro. 
Y, por último, no se comprende que Jesús, cuando está agonizando en la cruz, encomiende su madre a San Juan; si Jesús tenía hermanos, la encomienda está fuera de toda lógica. 

miércoles, 13 de mayo de 2026

148.- 13 DE MAYO: NTRA. SRA. DE FÁTIMA

Ntra.Sra. de
Fátima

Es una advocación de la Virgen María venerada en la localidad de Fátima (Portugal) que nació tras las apariciones de  María a tres pastorcillos de la localidad.

Los videntes: Los tres nacieron y vivían en el caserío de Aljustrel, perteneciente a la población de Fátima.

Lucía dos Santos de diez años; nacida el 22 de marzo de 1907, falleció, a los 97 años en el convento de carmelitas de Coimbra, el 13 de febrero de 2005.
Francisco Marto, de nueve años, nacido el 11 de junio de 1908, falleció el 4 de abril de 1919.
Jacinta Marto, hermana de Francisco, de siete años, nacida el 11 de marzo de 1910, falleció el 20 de febrero de 1920.

martes, 12 de mayo de 2026

147.- 12 DE MAYO: NACIMIENTO DE JESUS



El día 25 de diciembre de cada año celebramos el nacimiento del Señor. Es la Pascua de Navidad, fiesta segunda en importancia dentro del alendario litúrgico, la primera es la Pascua de Resurrección. Ambas pascuas van precedidas de un tiempo de preparación, reflexión y penitencia para celebrarlas con la disposición interior que tales acontecimientos merecen. La Pascua de Navidad va precedida por las cuatro semanas del Adviento y la de resurrección por el tiempo de Cuaresma. 

María y la Navidad 
“José subió de Nazaret a Belén para empadronarse con María, su esposa, que estaba encinta. Estando allí, se cumplieron los días del parto y dio a luz a su hijo” (Lc 2,4-7) A todos los niveles de la tradición evangélica María es, ante todo, “la Madre de Jesús”. Este es el título con el que la esignan diversos textos evangélicos y el que verdaderamente define su función en la obra de la salvación. El designio salvador de Dios la escogió para la misión, única en la historia, de ser la Madre de Dios hecho carne de hombre en sus entrañas. Es difícil penetrar en los sentimientos de María cuando se acerca el momento de dar a luz a su hijo. Supongo que muy parecido a los de todas las madres, pero muy agudizados dada la enorme distancia entre su sencillez de esclava del Señor y la grandeza de su hijo. El humilde matrimonio de José y María pasó unos días de desasosiego en lo humano por la distancia del viaje y por no encontrar acomodo adecuado para momento tan crucial, pero también tuvieron que disfrutar de una gran paz interior al ver las maravillas del Todopoderoso. José y María no comprendieron todo el alcance del nacimiento de su hijo, nada menos que el Mesías, el Salvador del mundo, de la aparición de los ángeles y de su encuentro con los reyes magos. La sagrada Escritura dice que “María guardaba todo esto y lo meditaba en su corazón” (Lc 2,19) y lo mismo haría José. 

La Navidad es fiesta de regocijo 
La Navidad es la fiesta por excelencia del regocijo en familia, como María y José. Gozo y alegría porque María nos ha traído al que es la fuente de la verdadera paz interior, del gozo y la alegría que no perecen. Las familias cristianas se reúnen la noche de Navidad para celebrar juntos el nacimiento del Señor. Es una costumbre hermosa que nunca debe desaparecer; una ocasión para que abuelos, padres e hijos, todos juntos, se afiancen en sus valores cristianos y trasmitan a los más pequeños las verdaderas raíces familiares. Las raíces y los valores de la familia perdurarán durante toda la vida y serán su fuerza y su dique de contención en los avatares de la vida. La alegría y la fiesta no deben estar reñidas con la reflexión sobre el verdadero significado de la Navidad. Triste es constatar que para muchos cristianos no tiene otro significado que el de cualquier otra fiesta profana. 

La Navidad es una fiesta de solidaridad 
a publicidad está corrompiendo muchas mentes llevándolas el consumismo, al gastar por gastar. No cuadra esta postura con el espíritu de Navidad. El Señor nace en la más estricta pobreza y sus seguidores celebramos su nacimiento echando la casa por la ventana, sin reparar en gastos. La Navidad es una fiesta y, por lo tanto, está justificado algún gasto extraordinario; pero, no es de recibo gastar ingentes sumas con olvido total de los muchos que no tienen nada. Todos los días mueren muchos niños, en diversas partes del mundo, por inanición. Los cristianos estamos obligados a ser moderados en nuestros gastos de todo tipo y compartir lo que Dios nos ha dado. 

El espíritu de Navidad 
 En estas fechas parece que todos hacemos un esfuerzo para ser más caritativos, más tolerantes y más comprensivos. Sin duda, salen a flote los valores que un día recibimos y que, durante el resto del año, tenemos casi olvidados. Ciertamente, el tiempo de Navidad dura sólo unos días, pero su espíritu debe ser permanente. Esa es la mejor forma de celebrar la Navidad.

lunes, 11 de mayo de 2026

146.- 11 DE MAYO: MARÍA, MADRE DE DIOS

 

THEOTOKOS


"Salió un edicto de César Augusto para que se empadronase todo el mundo. E iban todos a empadronarse, cada uno en su ciuda. José subió de Nazaret a Belén por ser él de la casa y de la familia de David, para empadronarse con María, su esposa, que estaba encinta: Estando allí, se cumplieron los días de su parto y dio a luz a su hijo primogénito le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre" (Lc 2,1-7).

La maternidad divina de María:
El dogma de lmaternidad divina de María es un tema central de la Mariología. Es el que da sentido hace comprensibles   todas las verdades que la teología cristiana afirma de Ella.
De la misión sublime de Madre de Dios parecen derivar, como de una fuente oculta y purísima, todos los privilegios y todas las
gracias que adornan su alma”(Pío XII, Fulgens corona,AAS
(1953) 580)

Entre todos los títulos con que los creyentes honramos a María, el de Madre de Jesús es el más excelente por su propio significado y por ser el fundamento de los demás.
La madre es el ser por excelencia para todos los humanos; a todos se nos esponja el alma cuando hablamos de ella o cuando la recordamos en la ausencia.
El misterio de la Maternidad divina de Maríimplica una unión total con el misterio de Jesús, Dios hecho carne mortal, María, sagrario del Espíritu Santo y, por tanto, llena de gracia y toda santa desde el primer momento de su existencia inmaculada.
La Anunciación es el relato de la obra maestra del Espíritu en María. María, portadora del Espíritu y su receptáculo, recibe de El, y sólo de El, la fecundidad de su seno virginal. María es madre, es decir, fecunda, por su entrega y docilidad al Espíritu Santo, el cual ha tenido necesidad del seno y de la colaboración libre de María; de otra forma, Jesús no hubiera podido ser hombre y, por tanto, hermano de los hombres.
La vida de María es la vida de la Madre que acepta al Hijo.
Hágase en mí según tu palabra”, (Lc 1,58); que vive con y para el Hijo, ambos unidos en el misterio, hasta la prueba y la cruz, (Jn 19,25). María, por ser su madre, vivió intensamente los avatares de su Hijo, nos dice San Lucas que Ella conservaba todo en su carazón (Lc 2,51). 
El corazón es el símbolo del amor y de todos los afectos que llenan la vida de los seres humanos.
El corazón de María es el manantial limpio y puro del que fluye sin cesar el agua del amor y de la entrega total a su Hijo.
Nada se le olvida, nada le parece menos importante; aunque no todo le sea comprensible a plena luz, todo lo conserva en su corazón a la espera de la total comprensión.
María es la “madre del sí”, la siempre dispuesta a cumplir la voluntad de Dios, y es "la madre de la fe”porque creyó al Señorfiándose de su palabra y no de los lógicos indicios humanos. Al pie de la cruz donde agonizaba su Hijo, María creyó contra toda esperanza y se convirtió en la Madre de todos los creyentes.
María, Madre del Cristo físico, es también, por voluntad del Hijo, Madre del Cristo místico, el Pueblo de Dios, la Comunidad de los creyentes adoradores de Jesús, la Iglesia. “Esta maternidad espiritual de María perdurará, sin cesar, hasta la consumación de todos los elegidos”. (LG 62).
María, asunta al cielo, junto a su Hijo, está en la mejor condición para engendrar espiritualmente a Cristo en los creyentes y en todos los hombres de buena voluntad, y así lo hace constantemente.
No se trata de elevar a María hasta el nivel de Jesús, ya que El es
el único mediador que, por ser Dios recibe nuestra adoración. Ella es su Madre ypor tanto, el primer miembro del Pueblo de Dios, ella es la llena de gracia(Lc ,28), la bendita entre todas las mujeres (Lc 1,42), por eso recibe nuestro amor y nuestra especial eneración.