1. “Dios te salve, María, llena eres de gracia”.
Son las palabras de saludo que el ángel dirige a María en la Anunciación. San Lucas escribe su evangelio en griego y escribe estas dos palabras: “Jaire, kejaritomene”(Lc 1, 28) que literalmente hay que traducir por “alégrate, llena de gracia”.