Introducción: En la Biblia y en la tradición católica María es la elegida para ser la Madre de Dios e Inmaculada, es decir, la preservada, por pura misericordia de Dios, del pecado original, desde el primer instante de su concepción. María es la expresión más perfecta de la misericordia de Dios con los humildes y sencillos de corazón.