En
Illescas se venera a la Santísima Virgen María bajo la advocación
de Ntra. Sra. de Ia Caridad. Su fiesta es el 31 de agosto, pero el 11
de marzo celebran LA FIESTA DEL MILAGRO. Como en agosto escribiré
sobre otras advocaciones, hoy lo hago aprovechando la
fiesta del día.
Leyenda
La
imagen está vinculada a San Ildefonso de Toledo, quien el año 636,
siendo arzobispo de Toledo, fue a Illescas a fundar un monasterio de
monjas benedictinas y en él dejó la imagen de Ntra. Sra. de la
Caridad de Illescas.
Historia
Al
parecer, en el siglo XII existía a las afueras de Illescas una
ermita de la Virgen de la Caridad junto a un pequeño hospital para
enfermos y peregrinos.
Sobre
el año 1500 el cardenal Cisneros solicitó a la villa el conjunto de
ambos edificios para fundar un monasterio de monjas franciscanas; en
compensación Cisneros se comprometía a levantar una iglesia y un
hospital en el casco de la villa. Hubo acuerdo y todo se llevó a
efecto.
En
relación al hospital de Cisneros, he encontrado un párrafo de suma
alabanza: “No hay pobre que se llegue a él que no se halle
acogido, ni peregrino que no encuentre albergue, ni enfermo que no
halle medicina, ni hambriento que no halle hartura, ni desnudo que no
halle con que arroparse, ni el que muere que no halle honrosa
sepultura y cumplidas exequias” (1).
Hacia
en año 1600, la villa erigió, en lugar de la iglesia de Cisneros,
un santuario más espacioso y, para embellecerlo, contrató a Nicolás
de Vergara y a El Greco, éste pintó cinco cuadros para el
santuario..
En
el año 1588, el Beneficiado mozárabe de la catedral de Toledo,
Alonso de Villegas en su “Flos Sanctorum” escribía: “Illescas,
villa de la diócesis de Toledo, distante de la ciudad por seis
leguas, ilustrada con una imagen de la Madre de Dios, llamada de la
Charidad, donde ocurre gente de diversas partes y particularmente
enfermos que son favorecidos y remediados por los méritos e
intercesión de la Virgen”.
En
el vecino pueblo de Cubas de la Sagra existía el monasterio de la
Santa Cruz del cual dice el Beneficiado: “Por
relación de monjas ancianas de la misma casa y monasterio se sabe
qué fue de la ymagen que en Illescas está reverenciada, la cual una
devota mujer que servía a las monjas, juntándose con otras mujeres
y con música de panderos lleuaua la sancta ymagen quitándola de
sobre la puerta de la clausura de las monjas donde estaba y la traya
por los pueblos de la comarca, pidiendo para vestirla
y con lo que daban la tenía muy lucida y aseada, y de esta manera
una vez la dejó en Illescas y perdiéndola el monasterio la ganó la
villa y quedó con ella el origen de aquella sancta y que he podido
descubrir es este, la cual es de pequeña estatura, algo morena y por
extremo deuota”.
De
este monasterio de Santa Cruz de Cubas de la Sagra habían sido
trasladadas tres monjas al fundado por Cisneros en Illescas. Muy bien
pudo contribuir esto a que la imagen peregrina de la Virgen se
quedase en Illescas en la iglesia erigida por Cisneros.
La
imagen
La
que ahora se venera en el Santuario es del siglo XIX, se conserva una
que puede ser del XIII. Lo más probable es que la original fuese
destruida durante la invasión musulmana y las vicisitudes que sufrió
la península en aquellos tiempos tan aciagos. Poco sobrevivió de la
primitiva fundación a las afueras de Illescas y así en 1163 sólo
aparece la ermita y un pequeño hospital que continuaron su mermada
existencia hasta el año 1500 que fueron rescatados por el cardenal
Cisneros.
En
el siglo XVI entró en España la moda de vestir a las imágenes, y a
la de Illescas se la preparó para engalanarla con los mejores
mantos.
Ya
en el XIX se sustituyó el rostro moreno de la Virgen por uno más
blanco y sonrosado.
EL
MILAGRO
Corría
el 11 de Marzo de 1562 cuando en Illescas se produjo el primer
milagro de la que con el tiempo sería su Patrona.
Así
lo describe el Libro de los Milagros de Nuestra Señora, expuesto en
el Museo del Santuario: “Sobre las nueve de la mañana del
día 11 de marzo de 1562, había ingresado en el hospital una moza
tullida, Francisca de la Cruz, que tenía las pantorrillas pegadas a
los calcañares y no podía andar sino a gatas.
Venía
echada de bruces sobre un borriquillo con dos costales de paja atados
a los largo de los lados del lomo. Era acompañada de los
hospitaleros de Torrejón de Velasco, Pedro Marcos y su mujer Mari
Rodríguez, e iba camino de Toledo, dónde ingresaría en el Hospital
de los Incurables.
Ella
había oído hablar de las mercedes de la Virgen de la Caridad, y
recién llegada, la hospitalera le recomienda acuda a la Sra. a
suplicar la salud. Se hallaba en el patio del Hospital echada al sol
y andando a gatas se llegó hasta cerca de la entrada a la capilla.
Había muchos testigos, y abiertas las puertas, comenzó a hacer
oración rogando a la Sra. le diera la salud en sus piernas o la
llevase de esta vida.
Luego
le vino un sudor con desmayo que no sabía si era a causa de no haber
comido. Siguió arrastrándose hasta las gradas del altar y sentada
en ellas, por espacio de una hora vino haciendo oración y empezó a
notar se le despegaban y desentumecían las piernas y probó tenerse
en ellas, y la hospitalera que la vio se arrimó a ella con un
báculo, pero Francisca sin ayuda alguna se incorporó y salió por
sus pies andando por todas las salas del hospital, proclamando a
voces el milagro y también salió por las calles del pueblo. Serían
como las dos de la tarde”.
Este milagro
fue el punto de partida para la propagación del culto y de la
devoción a la preciada imagen; ya no se limitó a la comarca de la
Sagra sino que se extendió rápidamente por diversos lugares de
España y de Latinoamérica, en las alas de los devotos illescanos.
Culto
y devoción a la Virgen de la Caridad de Illescas
No
se puede decir en pocas palabras la excelencia del culto público y
de la devoción privada de los fieles otorgados a la Virgen de la
Caridad. Prueba de esta excelencia son:
La
belleza de las obras de arte que adornan el santuario y la parroquia.
Los
innumerables regalos que los devotos de diversos lugares del mundo y
de todas las condiciones sociales han hecho a la Virgen.
Las
multitudinarias procesiones con las que, cada año, los illescanos y
fieles de toda la comarca y de la Comunidad de Madrid, honran a la
venerada imagen de María y le muestran su cariño y devoción.
El
íntimo amor por su Madre y Patrona que los illescanos guardan en sus
corazones y que han llevado con orgullo a tantas partes de España y
de allende los mares. Ellos han hecho que la devoción se haya
extendido a tantos y tantos lugares.
El
12 de Octubre de 1955 el entonces arzobispo de Toledo, cardenal Pla y
Deniel coronó canónicamente a la Virgen de la Caridad.
Devoción
a la Virgen de la Caridad fuera de Illescas
Es
patrona de La Garrovilla (Badajoz) que celebra su fiesta con gran
éxito el primer lunes de Pascua.
Es
patrona de Cartagena (Murcia), que celebra su día grande el Viernes
de Dolores.
Es
patrona de Villarrobledo (Albacete) desde el 30 de mayo de 1773.
Es
patrona de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz),
Es
patrona de Camarena (Toledo) que celebra su fiesta el 15 de agosto.
Es
patrona de Navalvillar de Pela (Badajoz) que celebra su fiesta el 15
de agosto.
Es
patrona de Loja (Granada) que celebra su fiesta el 31 de agosto. Etc,
etc
Las
réplicas de la imagen
El
mucho fervor y devoción de los illescanos por su Virgen de la
Caridad les ha impulsado, a lo largo de los tiempos, a realizar
réplicas de la bendita imagen que han sido llevadas a diversos
puntos de España y de Latinoamérica.
Llama
la atención la llevada a la isla de Cuba, al pueblo de Cobre. Ntra.
Sra. de la Caridad de Cobre es patrona de la isla. La fiesta se
celebra el día 8 de septiembre.
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